2. Ejercicio para la salud del cerebro

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Neurociencia del Ejercicio
2. Ejercicio para la salud del cerebro
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Una investigación sobre los mecanismos subyacentes segun la dosis del ejercicio

«Existe un fuerte vínculo entre la práctica de ejercicio físico regular y el mantenimiento de la salud cognitiva del cerebro.» Cabral, et al., (2019). https://doi.org/10.1007/S13311-019-00749-W

Autores

Danylo F. Cabral,1,2Jordyn Rice,1,2Timothy P. Morris,3Tatjana Rundek,2,4Alvaro Pascual-Leone,3 and Joyce Gomes-Osman1,2,3,4

1Department of Physical Therapy, University of Miami Miller School of Medicine, 5915 Ponce de Leon Boulevard, 5th Floor, Coral Gables, Florida 33146 USA

2Evelyn McKnight Brain Institute, University of Miami Miller School of Medicine, 1150 Northwest 14th Street, Suite 309, Miami, Florida 33136 USA

3Berenson-Allen Center for Noninvasive Brain Stimulation and Division of Cognitive Neurology, Department of Neurology, Beth Israel Deaconess Medical Center, Harvard Medical School, 330 Brookline Avenue, Boston, Massachusetts 02215 USA

4Department of Neurology, University of Miami Miller School of Medicine, 1150 Northwest 14th Street, Suite 309, Miami, Florida 33136 USA

Abstracto

Existe un fuerte vínculo entre la práctica de ejercicio físico regular y el mantenimiento de la salud cognitiva del cerebro. Estudios en animales y humanos han demostrado que el ejercicio ejerce efectos positivos sobre la cognición a través de una variedad de mecanismos; como cambios en el volumen y conectividad del cerebro, perfusión cerebral, plasticidad sináptica, neurogénesis y regulación de factores tróficos.

Sin embargo, gran parte de estos datos se han realizado en humanos y animales jóvenes, lo que plantea dudas sobre generalizar estos hallazgos a los adultos mayores. Además, no está claro a qué dosis pueden ocurrir estos efectos, y si los efectos diferirían con los diferentes modalidad del ejercicio.

El propósito de esta revisión es resumir la evidencia sobre los efectos de las intervenciones con ejercicios en varios mecanismos que apoyan las mejoras cognitivas. Siendo estos perfusión cerebral, neuroplasticidad sináptica, volumen y conectividad del cerebro, neurogénesis y regulación de los factores tróficos.

Sintetizamos los hallazgos de acuerdo con la exposición al ejercicio (ejercicio a corto plazo [1 día-16 semanas], mediano plazo [24-40 semanas] y ejercicio a largo plazo [52 semanas y más]) y hemos limitado nuestra discusión de los efectos de la dosis a estudios en adultos y animales de edad avanzada (cuando no se dispone de datos en humanos).

Descripcion de los Resultados.

Ejercicios para la salud del cerebro a corto plazo (1 día a 16 semanas)

Los autores encontraron que incluso intervenciones de ejercicio aeróbico muy cortas, como una prueba incremental de pocos minutos de duracion puede generar aumentos en la Perfusion Cerebrovascular (CBF) y velocidad sanguinea en la arteria media cerebral (MCAv) regionales en estado de reposo. En cuanto a la modalidad, el ejercicio aeróbico de corta duración fue el único que resultó ser efectivo para cambiar la conectividad cerebral. La única mejora estructural asociada con el ejercicio aeróbico de corta duracion fue el aumento del volumen del hipocampo.

A pesar de los beneficiosos cambios cerebrales estructurales, el ejercicio aeróbico de corta duracion no pareció cambiar los factores neurobiológicos, Los aumentos en BDNF e IGF-1 solo se encontraron con el entrenamiento de resistencia o el entrenamiento aeróbico y de resistencia combinado.

Por lo tanto, los autores concluyen que, para obtener beneficios más globales del ejercicio a corto plazo, un enfoque combinado que utilice ejercicios aeróbicos y de resistencia con una intensidad al menos moderada contribuirá mejor a mejorar la estructura cerebral, el flujo sanguíneo cerebral y mejorar los factores neurobiológicos como el BDNF y el IGF-1.

Ejercicios para la salud del cerebro a mediano plazo (24 a 40 semanas)

Cuando los autores analizaron estudios de mediana duracion encontraron que una mayor conectividad es generada por el ejercicio aeróbico. Además, se encontraron cambios estructurales más consistentes y diversos en términos de aumento de la materia blanca y gris y aumentos volumétricos. Principalmente en las áreas frontales y temporales (como el hipocampo, el cortex cingular y las cortezas frontales). El BDNF sólo aumentó cuando los individuos participaron en una intervención de baile aeróbico. Mientras el IGF-1 sólo aumentó cuando los individuos participaron en un entrenamiento de resistencia de moderado a alto.

Adicionalmente, se encontraron algunos patrones en los estudios y se identificaron 3 características aisladas que parecían garantizar un beneficio del ejercicio, siendo estas: incluir una intervención progresiva que aumentara la intensidad del ejercicio de moderada a alta, una intervención de ejercicio con al menos 150 minutos semanales y una novedad constante (una coreografía o la combinación de modos de ejercicio).

Un dato interesante es que el deterioro cognitivo asociado a la edad y mala salud cognitiva, esta relacionado con factores de riesgo cardiovascular, como lo son: la hipertension, la diabetes mellitus, obesidad, el tabaquismo, el sedentarismo. Sin embargo, el mantenimiento de un régimen de ejercicio regular durante aproximadamente 3 a 6 meses puede mejorar la capacidad aeróbica máxima o aptitud cardiovascular. Esta a su vez desempeña un papel importante en la modificación de estos factores de riesgo, contribuyendo así a posibles mejoras en la salud cognitiva del cerebro y, además a la salud de los sistemas cardiovascular y endotelial.

Ejercicios para la salud del cerebro a largo plazo (52 semanas y más)

Los estudios sobre el ejercicio a largo plazo incluyeron modalidades de ejercicio aeróbicas, de coordinación y de ejercicio combinado. En la revision, los autores relacionaron estas modalidades con aumentos en la integridad de la materia blanca y con un mayor volumen del hipocampo. Estando estos, impulsados por una mejora en la aptitud cardiovascular a través de intensidades de ejercicio de moderadas a altas. Además, estas intervenciones se asociaron a un aumento de la eficiencia neuronal. El entrenamiento de resistencia demostró ser eficaz para aumentar el IGF-1.

Estos estudios también han proporcionado pruebas de que los diferentes modos de ejercicio ejercen beneficios a través de mecanismos distintos. Lo que apoya la sugerencia de que la realización de ejercicio físico de diferentes modos conducirá a los mayores beneficios en la salud del cerebro.

Agradecimientos

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Esperamos nos escuches en el siguiente programa, la semana que viene el dia lunes a las 7:07  de la mañana.

Bis bald


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